ACTO
II
Un
palmar MARCHA
DE LOS SACERDOTES
Sarastro, acompañado de los sacerdotes, entra. "Los Dioses destinan
a Pamina, la dulce y virtuosa jovencita, a este príncipe refinado. Es
por esta razón que se la he quitado a su orgullosa madre".
Confia Tamino y Papageno al sacerdote arrodillado delante de él : "¡Enseñales
a reconocer el poder divino!". ARIA
CON CORO
"O Isis und Osiris, schenket Der Weisheit Geist dem neuen Paar!…"
"¡O, Isis y Osiris, conceded el espíritu de la Sabiduría
a la nueva pareja!…".
La noche. En la plaza del templo.
Tamino y Papageno entran guíados por el sacerdote que los deja a solas.
No saben donde están. Truenos. Papageno está terriblemente asustado.
Los sacertodes llegan. El primero pregunta a Tamino : "¿Qué es
lo que buscaís aquí?". "La amistad y el amor". "¿Aceptas
pasar todas las pruebas?". "¡Si, todas!".
Papageno es menos valiente.El sacerdote le promete que recibirá la mujer
que le está destinado, Papagena. Pero con la condición de guardar
silencio, condición impuesta también a Tamino : "es el comienzo
de vuestras pruebas". DUO
Segundo y tercer sacerdote : "No os fieís de la perfidia de las
mujeres.".
Tamino y Papageno, a solas, se encuentran en total oscuridad. QUINTETO
Llegan las tres damas. Intentan hacerles hablar. Tamino resiste pero
le cuesta hacerle callar a Papageno. Despechadas, se preparan a salir cuando
las voces de los sacerdotes se oyen : "¡El umbral sagrado está profanado!" las
mujeres desaparecen en el infierno. Papageno se desmaya.
Los sacerdotes vienen a buscar a Tamino y Papageno. La primera prueba
est á terminada. Un
jardín.
Pamina duerme. Monostatos se acerca. ARIA
Monostatos : "alles fühlt der liebe Freuden,… ("Cada uno
siente la felicidad del amor…").
Surge la Reina de la Noche; Monostatos se esconde. Ya que Tamino se ha
unido a los iniciados, Pamina deberá matar a Sarastro o su madre la
renegará. ARIA
La Reina de la Noche : "Der Hölle Rache Kocht in meinem Herzen.".
("Un infierno vengador late en mi corazón.").
Pamina, una vez sóla, piensa : no podrá nunca matar.
Monostatos, saliendo de su escondite, quiere convencer a Pamina de amarle, única
manera de salvar ella a y a su madre. Pamina se niega.
Sarastro entra y echa a Monostatos.
Pamina suplica a Sarastro que perdone a su madre. ARIA
Sarastro : "In diesen heil'gen Hallen." ("En estos lugares sagrados
se desconoce la venganza. "). Una
sala grande.
Tamino y Papageno entran guíados por los dos sacerdotes que recuerdan
la consigna : Silencio.
Tamino calla a Papageno.
Una anciana fea trae en una bandeja un cubilete de agua. Papageno bebe
y la interroga. Ella tiene un amante; ¿su nombre? Papageno. Horrorizado,
le tira el agua a la cara y le pregunta su nombre. No tiene tiempo de contestarle
ya que un trueno la hace desaparecer. TRIO
Los tres chicos traen una mesa muy bien guarnecida, la flaúta y las
campanillas que Sarastro había guardado.
Tamino toca la flaúta y Papageno come.
Pamina llega corriendo. Tamino no la contesta y le hace una señal de
que se marche. ARIA
Pamina : "Ach, ich fuhl's, es ist verschwunden,…" ("Ah,
lo presiento, es el final …"). Una
sala abovedada.
CORO DE
LOS SACERDOTES
Cantan las alabanzas de Tamino.
Sarastro se ha unido a los sacerdotes. Hacen pasar a Tamino, y después
a Pamina. TRIO
Bajo la mirada indulgente de Sarastro, Tamino y Pamina deben decirse
adios; Tamino ha de seguir su camino.
Papageno está sólo. Quisiera unirse a Tamino, pero no puede pasar.
Se pone a llorar.
Un sacerdote llega : nunca serás un iniciado. Un vaso de vino surge
para responder a su deseo. ¿No tienes algun deseo más? ARIA
Papageno, a solas, sueña : "Ein Mädchen oder Weibchen." ("¡Jovencita
o mujercita! es el deseo de Papageno").
La anciana aparece. Papageno debe jurarle fidelidad. Se decide aunque
piense lo contrario. La vieja se transforma en una joven mujer vestida de plumas
como Papageno. Quiere besarla.
El sacerdote interviene y se lleva a Papagena. Papageno se niega a alejarse
: "¡Tierra tragame!". Y le tragó. Un
jardín.
FINAL
Los tres chicos quieren consolar a la pobre Pamina.
Pamina entra con un puñal en la mano que le ha dado su madre; quiere
poner fin a sus días. Los tres chicos la disuaden : Tamino la quiere;
van a llevarla cerca de él.
Dos montañas altas. La primera echa llamas, de la otra se oye el gruñido
del agua.
Dos hombres con armadura acompañan a Tamino. Está dispuesto a
afrontar los peligros. Oye la voz de Pamina. Los hombres con armadura le confirman
que ya puede hablarla. Ella entra en compañía de un sacerdote.
Tamino la coge en sus brazos. Ahora nada podrá separarlos. Pamina le
coge de la mano; ella le guíara y la flaúta mágica los
protegerá.
Afrontan primero el fuego, el agua y se encuentran delante de un templo
maravilloso. Han vencido. El coro de los Sacerdotes los acoge. Un
jardín
Papageno no puede consolarse de haber perdido su Papagena. Tiene pensado
seriamente en ahorcarse. Mientras que lo está preparando, los tres chicos
le proponen : haz sonar tus campanillas. Papageno obedece y Papagena surge. ¡Qué alegría!
Se alejan. Monostatos, la Reina de la Noche y las tres Damas aparecen
La Reina de la Noche ha prometido la mano de su hija a Monostatos cuando
su venganza sea cumplida. Juntos con las tres damas, quieren echar a los santurrones
de la tierra.
Trueno, rayo, tempestad : desaparecen en la noche eterna. El
templo del Sol
Sarastro domina la asamblea. Tamino y Pamina están al lado de los sacerdotes.
Estan presentes los tres chicos.
Todos celebran a los nuevos iniciados.
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